Red Antimilitarista y Noviolenta de Andalucía

Red de grupos antimilitaristas, noviolentos, ecologistas y feministas. La guerra es un crimen contra la humanidad. Por ello me comprometo a no apoyar ningún tipo de guerra, y a luchar por la eliminación de todas sus causas.

Jueves, día 2 de junio. Charla-Debate: Impacto de la OTAN en tu vida

  • Tema: Charla-Debate: Impacto de la OTAN en tu vida. Economía-Medio Ambiente-Migraciones. Medios de Comunicación. Pensamiento único. Pérdida de libertades y de democracia. África, Marruecos e Israel en el flanco sur de la OTAN.
    Con motivo de la cumbre de la OTAN en Madrid.
  • Hora: 19:30 h.
  • Lugar: Espacio La Barqueta. C/ Palma del Río, 20 A (Sevilla).
  • Participantes: – Rosario Granados (Plataforma de Solidaridad con Palestina). – Mireya Forel (Mujeres de Negro contra la Guerra – Ishibiya). – Jesús Lara (Ecologistas en Acción). – Héctor Rivero (Solidaridad Internacional de Andalucía).
  • Organiza: Plataforma Sevilla contra la guerra.

15 de mayo. Día Internacional de la Objeción de Conciencia en solidaridad con los objetores de conciencia en Rusia, Bielorrusia y Ucrania

Cada año, el 15 de mayo, Día Internacional de la Objeción de Conciencia, nos organizamos en solidaridad con los objetores de conciencia (OC) y llamamos la atención sobre su resistencia a la guerra. Este año, con la guerra en curso en Ucrania, Desde el comienzo de la invasión rusa a Ucrania, seguimos recibiendo informes de objetores de conciencia que se niegan a luchar e involucrarse en esta guerra. Grupos como el tenemos un enfoque particular en la resistencia de los objetores de conciencia de Rusia, Bielorrusia y Ucrania.

Grupos como el Movimiento de Objetores de Conciencia en Rusia y el Movimiento Pacifista Ucraniano han compartido sus llamados a la paz, reiterando su negativa a tomar las armas. Hay muchos otros que buscan refugio en otros países para evitar ser reclutados o desertar.En este Día Internacional de la Objeción de Conciencia, compartiremos sus mensajes de paz y sus mensajes de solidaridad con ellos.

¡Únanse a nosotros/as en este día de solidaridad con los OC de Rusia, Bielorrusia y Ucrania! Publiquen sus mensajes de solidaridad con los OC de Rusia, Bielorrusia y Ucrania en redes sociales con el hashtag #CODay.

Compartan las declaraciones del Movimiento Pacifista Ucraniano (UPM) y el Movimiento de Objetores de Conciencia en Rusia (MCOR) y corran la voz.

Hagan clic aquí para leer la declaración del Movimiento Pacifista Ucraniano. 

Hagan clic aquí para leer la declaración del Movimiento de Objectores de Conciencia en Rusia.

Asimismo, una coalición de grupos y organizaciones a nivel internacional lanzó la campaña, ¡Fuera!, para apoyar a aquellos en Rusia, Bielorrusia y Ucrania que se oponen, desertan o se niegan a ir a la guerra. Ayúdennos a difundir más esta campaña para llegar a más jóvenes en estos países. Hagan clic aquí para encontrar más información.

Sígannos en TwitterFacebook e Instagram para obtener más actualizaciones y contenido que pueden compartir desde Rusia, Bielorrusia y Ucrania.

Pónngase en contacto con nosotros/as a través de info@wri-irg.org si tienen más preguntas.

Llamamiento GDAMS 2022 · Demos un presupuesto a la paz (Give Peace a Budget)

Este año el mundo está pagando las consecuencias de invertir en la guerra. La violencia que se ejerce sobre las personas de todo el mundo a manos de estados militarizados ha tenido un impacto devastador sobre la humanidad y el medio ambiente. Los 1,98 billones de dólares gastados en ejércitos en 2020 no nos proporcionaron una verdadera seguridad, sino que esos hinchados presupuestos para armas y guerra nos dejaron sumidos en un ciclo de violencias. Es hora de que nos unamos y pidamos a los gobiernos de todo el mundo que recorten el gasto militar y que, en su lugar, inviertan en seguridad común y humana. Es momento de darle un presupuesto a la paz.

La invasión militar rusa de Ucrania este febrero puso de manifiesto los defectos del enfoque militarista que se da a los asuntos internacionales y de seguridad. A pesar de ello, la mayor parte de la clase política y los medios de comunicación siguen impulsando soluciones centradas en la proyección de poder militar y en la disuasión, a financiar con presupuestos militares aún más elevados. Pero si el gasto en el ejército pudiera verdaderamente proporcionarnos seguridad, ¿no lo habríamos conseguido ya? Las cada vez mayores capacidades militares y las políticas y discursos militaristas sólo nos han traído devastación humana y ecológica. Más de lo mismo no cambiará la situación. El gasto militar colectivo de los miembros de la OTAN, que es 18 veces superior al de Rusia, no impidió que el presidente Putin invadiera Ucrania. Aun así, sus estados miembros se han han reafirmado en su compromiso de dedicar un 2% de su PIB al gasto militar en respuesta a la guerra de agresión de Rusia. A estas alturas debería ser obvio que unos países intentando superar el gasto de otros en armas de todos los tamaños no constituye una estrategia de defensa y seguridad adecuada. No ha funcionado en el pasado y nunca lo hará.

Del mismo modo, estamos asistiendo a una carrera armamentística en la región de Asia-Pacífico que sólo puede conducir a un aumento de las tensiones y a la guerra. La experiencia de Oriente Medio ha demostrado el impacto de la militarización y la intervención extranjera creando caos y conflictos en toda la región desde hace décadas, con dolorosos y muy vivos recordatorios en Afganistán, Siria, Yemen, Palestina y Libia.

La apuesta global por la militarización también destruye la confianza y socava los esfuerzos de cooperación entre países. Si nos centráramos en la cooperación y el multilateralismo, podríamos reimaginar la seguridad internacional de una manera que no excluya personas en base a fronteras nacionales. Los gobiernos deben invertir en estas alternativas y legitimarlas, poniendo más opciones sobre la mesa para que la amenaza de la guerra y la aniquilación desaparezcan de ella. Mientras el gasto militar aumenta, la construcción de la paz sigue sin tener fondos suficientes, y la acción colectiva necesaria para hacer frente a las emergencias globales de nuestro tiempo queda en un segundo plano.

Los costes del militarismo global no sólo afectan a la política exterior y a las relaciones internacionales, sino que también impiden abordar crisis como el cambio climático, las pandemias y el bienestar de la humanidad. El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) incluía de nuevo una dura advertencia sobre la crisis climática y, sin embargo, los gobiernos nacionales siguen invirtiendo más en sus ejércitos que en mantener el planeta habitable. La pandemia de la COVID-19 de los últimos dos años ha sido otra potente demostración de la imperiosa necesidad de reorganizar los recursos públicos e invertir en sanidad y bienestar.  

El gasto militar no nos mantiene seguras/os, e impide la colaboración global que es esencial para el bienestar humano. Por todo ello, hacemos un llamamiento a la sociedad civil y a los medios de comunicación para que presionen en favor de grandes reducciones de los gastos militares, en lugar de los aumentos anunciados en muchos países.

Exigimos que los gobiernos reduzcan sus gastos militares y destinen en cambio fondos a la seguridad común y humana, invirtiendo en las verdaderas necesidades de la gente y del planeta para construir una paz justa y sostenible.

Si queremos darle una oportunidad a la paz, tenemos que darle un presupuesto.

Acto-Performance en el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme (24 de mayo)

Expulsemos las guerras de nuestras vidas
saquemos la OTAN de la Historia
Liberemos el planeta tierra
de Poderes nececitados
de guerra permanente
para dominar, expoliar….
Perfilemos nuestras vindicaciones de
desarme y paz como guía de emancipacion
y de repudio hacia el poder patriarcal supremacista,
colonial y etnocida de nuestro mundo occidental, llamado
Civilización Moderna.

A ritmo de tambores de la madre tierra:
Pasos. Huellas. Voces de mujeres.
Mensajeras resistentes.
Acto Vindicativo y de denuncia
de Insumisas anticolonialistas, por la
autodeterminación de nuestras vidas, de
África, Tierra Kemita, a la Abya Yala y los Caribes,
del Magreb hacia el Machrek, de Asía a Europa
… del mundo de las terrícolas

Convocatoria: Las SETAS. Pza. Encarnación de Sevilla. 19h-21h

Mujeres de Negro contra la guerra. Isbilya

Concentración: ¡Alcalá contra las Guerras: No a la invasión de Ucrania, No a la OTAN!

Manifiesto concentración contra las guerras.

  • Día: sábado 26 de marzo de 2022.
  • Hora: 11 h.
  • Lugar: La Plazuela en Alcalá de Guadaíra.
    Organiza: Alwadi-ira Ecologistas en Acción Alcalá de Guadaíra.

    ALCALÁ CONTRA LAS GUERRAS, NO A LA INVASIÓN DE UCRANIA, NO A LA OTAN.

    La guerra nunca es un instrumento para solucionar conflictos, al contrario, los aumenta. Es un fracaso de la civilización, la expresión más bestial del ser humano, la paz es el único camino.

    Ya sabemos que “en la guerra lo primero que se pierde es la verdad”. Estamos ante un escenario de periodismo de guerra donde cada bando utiliza las comunicaciones en su favor, utiliza el lenguaje que le es favorable. Por eso es bueno recordar que las guerras las hacen los gobernantes, no los países ni la gente. De esta forma se puede desligar la acción de los verdaderos instigadores de la responsabilidad de los pueblos que siempre son víctimas a un lado y otro del conflicto.

    El tirano de Putin y los oligarcas rusos a los que representa, han dado rienda suelta, una vez más, al injustificable uso de la fuerza, al matonismo, para imponer sus intereses en Ucrania, obviando la legalidad internacional y sin respetar las vidas que van a destruir.

Por otra lado, el expansionismo de la OTAN y de EE.UU hasta las fronteras rusas, rodeándola, el incumplimiento de lo acuerdos con Rusia y el seguidismo europeo del belicismo estadounidense nos han empujado a ser cómplices de una guerra donde quién pierde es la sociedad civil. Esta guerra se hubiese podido evitar si Europa hubiera tenido una política de seguridad propia, autónoma, lejos de los intereses de Estados Unidos. Nación empeñada en ser la potencia mundial que ha trabajado más por fortalecerse armamentísticamente, burlar la legalidad internacional y afanarse en instigar guerras y bloqueos a naciones con recursos económicos estratégicos a lo largo del mundo, que trabajar por la paz.

Ni la UE ni la ONU han logrado de forma efectiva garantizar espacios de respeto a la diversidad, sea ésta mayoritaria o minoritaria en un territorio. Es más, en muchos casos han cerrado los ojos y dado un trato diferencial en función del país afectado. Ucrania, en este sentido, debería revisar las políticas respecto a la minoría rusa. La UE debería abandonar de una vez por todas el racismo con que trata el tema de los refugiados según el país de procedencia. Todas las vidas valen y merecen respeto y ayuda.

Desde Alcalá queremos manifestar nuestro más enérgico rechazo al imperialismo; nuestra solidaridad con las víctimas de esta agresión y con los más de un millar de rusos detenidos por movilizarse contra la invasión y abogamos porque se den pasos en favor de la distensión, la desescalada del conflicto y la vuelta a la vía diplomática y a la negociación. Y que ésta tenga en cuenta la aplicación de la Resolución 1325 de la ONU, esto es, que el diálogo no sea protagonizado exclusivamente por quienes han originado el problema (los actores armados) sino que integre las demandas de las mujeres y de la sociedad civil afectada a uno y otro lado.

La paz y la legalidad internacional son el camino y no queremos que España se inmiscuya en acciones militares que pueden acarrear mucho dolor y sufrimiento. Desgraciadamente, la invasión de Ucrania no es el único conflicto bélico que existe en la actualidad. Por ejemplo, tenemos guerras, algunas de ellas encubiertas, en Siria, Somalia, Sudán, Congo, Yemen, Palestina o el mismo Sáhara.

Nos oponemos a la guerra y a las agresiones militares, vengan de quien vengan. El Gobierno de Putin debe retirar inmediatamente sus tropas de Ucrania y tanto Rusia, Ucrania como la OTAN deben cumplir los acuerdos de Minsk. Lo que se necesita es un rechazo muy claro a la escalada y una vuelta a la diplomacia.

Ante la emergencia sanitaria, ambiental y social mundial, necesitamos procesos de desarme y desmilitarización: reducción del gasto militar mundial y su uso para la sanidad y educación, conversión de la industria armamentistica en industria de energías renovables y desmantelamiento del arsenal nuclear.
Debemos democratizar y desmilitarizar las relaciones entre los pueblos y establecer nuevas formas de cooperación pacífica para construir un mundo más seguro y justo. La mayoría de los ciudadanos defiende una postura muy clara. “No a las guerras”.

Para lograr nuestro objetivo de un mundo en paz, rechazamos las respuestas militares a las crisis regionales y mundiales; éstas son parte del problema no parte de la solución. Nos negamos a vivir bajo el terror de las armas nuclares, y rechazamos la carrera de armamentos. Tenemos que reducir los gastos militares, dirigiendo estos recursos a satisfacer las necesidades humanas. Estamos en contra de todas las estructuras militares utilizadas para intervenciones bélicas.

Por todo ello, hacemos un llamamiento a la población para que se movilice contra la guerra y le animamos a participar en la concentración que hemos convocado para el sábado 26 de marzo a las 11 de la mañana en La Plazuela.

¡Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen!

Entidades sociales, sindicales y partidos políticos dicen no a la participación de España en la Guerra

¡PAREMOS LA GUERRA YA!

Nadie podía pensar que, en las puertas mismas de la Europa rica, una guerra de estas dimensiones podía
cambiar todo el panorama mundial. Muertes, mucha gente herida, millones de desplazadas, destrucción
y miedo, mucho miedo dentro, pero también fuera de los escenarios de guerra ante lo que podría ser una III Guerra Mundial.

En esta invasión criminal hay por supuesto un responsable principal, Putin y su gobierno autocrático y represor, pero también hay cómplices necesarios como en todo crimen colectivo. Una OTAN trasnochada que ha incumplido sus compromisos tras la caída del Muro de Berlín. En dichos acuerdos EEUU-Rusia, se comprometían en una nueva estrategia de seguridad mutua y no acercar la OTAN a las fronteras de Rusia, cosa que no se ha cumplido por parte de la Alianza Atlántica. En estos momentos, la OTAN y la Unión Europea alimentan una guerra con Rusia en la que la OTAN y la UE ponen las armas y las municiones, y el pueblo ucraniano pone las víctimas, las pérdidas materiales y los muertos.

También son cómplices la pléyade de aduladores que han reconocido a Putin como “el líder fuerte que ponía en la mesa los valores occidentales de la raza blanca, etc.” los Trump, Aznar, Orban, Salvini, le Pen, Bolsonaro, Abascal, etc. etc. y todos esos grupos de ultranacionalistas y derechistas que se morían por una foto junto “al gran líder” y que ahora esconden sus vergüenzas bajo la mesa, o directamente ocultando sus simpatías en los mass media amigos, o mintiendo directamente sus devaneos autoritarios
y señalando a otros. Las grandes empresas armamentistas, energéticas y especuladores varios que están frotándose las manos y volverán a hacer su agosto particular. Y por último son también cómplices, toda la comunidad internacional organizada principalmente en la ONU, que no es capaz de solucionar los conflictos antes de que se pudran y causen daños irreparables en los pueblos.

No es admisible en pleno siglo XXI que la GUERRA con mayúsculas sea una fórmula aceptable de resolución de conflictos, aparte de la invasión de Ucrania, hay otros 20 conflictos bélicos en el mundo que suponen una sangría humana, millones de refugiados, pérdidas económicas y foco de disputas geopolíticas y estratégicas entre las grandes potencias que se libran en tierras ajenas.

Las victimas como siempre las ponen los pueblos y las gentes humildes y trabajadoras. Millones de mujeres y niños que huyen despavoridos y que de otra manera serían rehenes de guerra, civiles inocentes que mueren o son heridos, y todas una generación de soldados jóvenes de todos los bandos que perderán la vida en los campos de batalla y que serán irreemplazables para sus seres queridos y para la reconstrucción de sus países. SUS GUERRAS, NUESTROS MUERTOS.

También pretenden que la ciudadanía pague la guerra aceptando subidas de precios, recortes de salarios y pensiones, destinando más presupuesto a gastos militares.

Es por esto que EXIGIMOS:

-ALTO EL FUEGO INMEDIATO. RETIRADA DE TODAS LAS TROPAS.
-NEGOCIACIONES SERIAS CON IMPLICACIÓN DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL Y TODAS LAS POTENCIAS.
-UN NUEVO COMPROMISO DE SEGURIDAD Y PAZ MUNDIAL PARA TODO EL PLANETA, NO A UNA NUEVA POLÍTICA DE BLOQUES MILITARES EN EL MUNDO, NO A LA OTAN.
– NO AL ENVIO DE TROPAS ESPAÑOLAS, NO AL ENVÍO DE ARMAS Y MUNICIONES PARA LA GUERRA.
– AYUDA Y ACOGIDA A LOS REFUGIADOS DE UCRANIA Y DEL RESTO DE TERRITORIOS EN CONFLICTOS BÉLICOS.
-NO A LAS GUERRAS. NO AL INCREMENTO DEL PRESUPUESTO MILITAR. GASTOS MILITARES, PARA ESCUELAS Y HOSPITALES.

PLATAFORMA SEVILLA CONTRA LA GUERRA

Concentración contra la participación de España en conflictos armados

El próximo 23 de marzo nos concentramos en Plaza Nueva a las 19.00H para Gritar bien fuerte contra las Guerras y en contra de la participación de España en conflictos armados.

– Día: 23 de marzo de 2022.

– Hora:19:00 h.

– Lugar: Plaza Nueva (Sevilla).

Organiza: Plataforma Sevilla contra la Guerra.

Ataque militar a la central nuclear de Zaporizhzhia

  • El Movimiento Ibérico Antinuclear (MIA), en el que participa Ecologistas en Acción, manifiesta su horror y condena ante el ataque militar a la central nuclear de Zaporizhzhia por la fuerzas de Putin.
  • La posibilidad de un nuevo desastre nuclear en Europa se está haciendo cada día más cercana.

La Autoridad Nuclear Ucraniana  ha anunciado que esta noche del  3 al 4 de marzo, alrededor de la 01:00 h., el ejército de la Federación Rusa comenzó el bombardeo del sitio de la central nuclear de Zaporizhzhia, la más grande de Europa. Hubo incendios en el emplazamiento de la central  que fueron extinguidos a las 06:20 h., por los Servicios de Emergencia. Hasta ahora no hay información sobre los muertos y heridos.  La central ha sido tomada por las fuerzas militares de la Federación Rusa. El personal continúa en sus puestos de trabajo, monitorea el estado de los reactores y “asegura su operación de acuerdo con los requisitos de los procedimientos de proceso para una operación segura. No se han registrado cambios en la situación de radiación” comunicó la Autoridad Nuclear Ucraniana en su último parte a las 8:00 h. (7:00 hora española).

El día antes del ataque, de los seis reactores de 1000 MW de potencia (semejantes a los que operan en España), funcionaban solo tres (nº 2, 3 y 4).  Ahora sólo opera la unidad nº 4, con una potencia de 690 MW, para aportar suministro para las operaciones necesarias.

Preocupa enormemente que los trabajadores puedan mantener la refrigeración del combustible nuclear en los reactores. Pero también, en las piscinas de combustible gastado donde se tiene que enfriar el combustible que se saca del núcleo en cada recarga.  En un emplazamiento con seis reactores grandes, se acumula una gran cantidad de combustible gastado a temperaturas de cientos de grados. Si fallan los sistemas de circulación y enfriamiento de las piscinas, puede ocurrir como en Fukushima, se evaporará el agua, no se bloquearan las emisiones radiactivas y puede incluso arder el material.  La Autoridad Nuclear Ucraniana declara que “puede superar todos los accidentes anteriores en plantas de energía nuclear, incluido el accidente de Chernóbil y el accidente en la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi”.

La central de Zaporizhzhya, tiene además una instalación de almacenamiento en seco de combustible nuclear gastado, es decir, en contenedores, situados en una explanada abierta.  Lo que en España se denomina Almacén Temporal Individualizado o ATI, presentes en casi todas nuestras centrales.  Los contenedores se diseñan con cierta capacidad de resistencia a impactos, pero no a armas militares.  Este es otro riesgo muy serio de emisión radiactiva.

El MIA y Ecologistas en Acción reiteran que la nucleares son un punto débil en la seguridad de un país en caso de guerra.  Sean objetivo intencionado o no, es un peligro que la industria nuclear y sus apoyos políticos no quieren afrontar, pero resulta muy evidente que es parte del riesgo que implica esta energía.

El ataque a Zaporizhzhya es un acto de guerra totalmente injustificable.  El riesgo nuclear afectaría al territorio ucraniano y dependiendo de los vientos a los países vecinos: Moldavia, Rumanía, la propia Rusia y el mar Negro. La central se refrigera con aguas del río Dnieper cuyo curso desemboca en ese mar a unos 220 km al sur, comunicado con el Mediterráneo por el estrecho del Bósforo o de Estambul.

¡¡NUNCA LA GUERRA!!

Comunicado. Manifesto del Colectivo de Noviolencia ELAIA -AA.MOC

1 de Marzo de 2022 El Puerto de Santa María mocelaia@gmail.com

Ante los acontecimientos de la guerra abierta en Ucrania, iniciada por el ejército ruso por orden de Vladimir Putin, pacifistas y antimilitaristas desde la perspectiva de la Noviolencia, como ciudadanos y ciudadanas queremos pronunciarnos en los siguientes términos.

Nunca la guerra. La guerra es la mayor de las atrocidades de la especie humana: destrucción y muerte, heridos y secuelas físicas y psicológicas, contracción de la economía, desabastecimiento de productos básicos, hambre, violaciones como instrumento de guerra, abusos por parte de los ejércitos dominadores, restricciones de la libertades individuales y colectivas, desplazamientos forzados, huida de las poblaciones para refugiarse a otras zonas sin guerra y a otros países, ejecuciones arbitrarias, leyes marciales en manos de tribunales militares, reclutamientos forzosos para los ejércitos, contaminación del medio ambiente y de las personas por el propio armamento, campos que quedan minados…
Las consecuencias de las guerras son devastadoras para las personas, para el medio ambiente, para las libertades, para la organización de la sociedades, para la vida diaria y la economía.

Nunca la guerra. En esta ocasión una guerra ofensiva hacia un estado para controlar su territorio y posiblemente instaurar un poder cercano a Moscú y a las ansias imperialistas de Putin. Pero también se ha visto una escalada armamentista de la OTAN en los países fronterizos que no ha hecho más que avivar el fuego y generar más tensión a la situación.

La disuasión, largamente estudiada y puesta en práctica por el militarismo clásico, arma de la geopolítica mundial, tampoco ha servido en este caso; la movilización de tropas y armamento en las fronteras de países pertenecientes a la OTAN tampoco ha dado resultado. No obstante, una guerra abierta con Rusia en estos momentos podría tener unas consecuencias incalculables no solo para la población sino para todo el planeta; existe el peligro que en estos días se haga uso de armas nucleares.

Nunca la guerra. El militarismo sigue siendo un lastre en el presente y para la vida futura. Una carga que debemos eliminar progresivamente. La celebración anual de una campaña mundial de denuncia del gasto militar (GDAMS) así lo evidencia: billones de dólares que se invierten en economía de guerra, que se detraen de otros presupuestos para necesidades como la salud, la educación o los servicios sociales, que se han evidenciado como esenciales durante la pandemia y que permiten reducir los riesgos de violencia social y de guerras.

Nunca la guerra. Una cultura de guerra y de violencia que usa recursos materiales y humanos , técnicos y científicos, al servicio del “ardor guerrero”, de la victoria aplastante del enemigo, del orden y la disciplina por encima de la libertad, de la confrontación armada en vez de la cooperación. Mientras la UE y la OTAN hablan de seguir aumentando el gasto militar, la reducción de las inversiones en armamento y en comercio de armas, en favor de proyectos de cooperación al desarrollo y autogestión de los territorios, se han convertido en NECESIDAD PRIORITARIA.

Nunca la guerra. Nos solidarizamos con la población civil de la Ucrania invadida y comprendemos sus iniciativas de resistencia. Desde la perspectiva de la noviolencia, es necesario resistir, pero no reclutando para empuñar armas. En muchos momentos de la historia, personas, colectivos y pueblos enteros han respondido a la violencia con otro tipo de arsenal, como la no colaboración, la desobediencia civil, el boicot o la huelga… Fuerzas de paz bien organizadas pueden repeler las imposiciones de un gobierno no elegido. Ese fue el modelo de Gandhi. Gonzalo Arias, activista, ensayista y noviolento ya lo propuso tras el golpe de estado del 23F de 1981 en su libro “El Antigolpe”, que inspiró a Gene Sharp.

Nunca la guerra. Hacemos un llamamiento a no participar en ningún ejercito , mediante la objeción de conciencia, la deserción, la renuncia a empuñar armas; ninguna bandera, ninguna frontera está por encima de la vida de cualquier persona. Renunciemos al derecho a matar. Apoyemos a los objetores de conciencia y a los desertores, sean de la nación o del ejército que sean; hacemos un llamamiento a todos los países e instituciones para que sean acogidos. Incluso en la Alemania nazi se reconocieron unos 30.000 desertores.

Nunca la guerra. También abogamos por la salida de España de la OTAN y por no seguir las políticas belicistas norteamericanas. Es necesaria la desaparición de estructuras militares como la OTAN, que no tiene legitimidad para actuar por su cuenta, contraviniendo las leyes internacionales. También es necesaria una reestructuración de la ONU, pues con su organización actual con el derecho de veto de las grandes potencias se ve atada de manos para actuar en estas y otras circunstancias, como estamos comprobando.

Y por supuesto, defendemos que ninguna de las bases militares ubicadas en nuestra tierra nos dan seguridad: más bien al contrario, nos hacen protagonistas de la escalada de disuasión, cómplices de las guerras y objetivo de agresiones de los enemigos que, recordemos, nunca son los pueblos. Ojalá consiguiéramos que la nuestra fuera una tierra sin bases militares, tierra de Paz.

Vídeo del Colectivo Ecopacifista Solano-Ecologistas en Acción. Concentración protesta contra la invación de Ucrania en El Viso del Alcor

¡NO A LA INVASIÓN DE UCRANIA! ¡QUE LOS BELICISTAS NO CUENTEN CON NUESTRA PASIVIDAD!

La guerra nunca es un instrumento para solucionar conflictos, al contrario, los aumenta. Es un fracaso de la civilización, la expresión más bestial del ser humano.

El sátrapa de Putin y los oligarcas rusos a los que representa han dado rienda suelta, una vez más, al injustificable uso de la fuerza, al matonismo, para imponer sus perversos intereses en Ucrania, burlándose de la legalidad internacional y sin respetar las vidas que van a destruir.

Desde el Colectivo Ecopacifista Solano queremos manifestar nuestro más enérgico rechazo al imperialismo ruso; nuestra solidaridad con las víctimas de esta agresión y con los más de 1.000 rusos detenidos por movilizarse contra la invasión y abogamos por que se den pasos en favor de la distensión, la desescalada del conflicto y la vuelta a la vía diplomática y a la negociación. La paz y la legalidad internacional son el camino y no queremos que España se inmiscuya en acciones militares que pueden acarrear mucho dolor y sufrimiento.

En este sentido queremos recordar que no ayudan para nada a la distensión, a la seguridad internacional y a la paz los precedentes de burla de la legalidad internacional y de guerras ilegales auspiciadas por Occidente, la loca carrera armamentística, la nuclearización, la venta de tecnología de una empresa española para los drones rusos (un país intervencionista), la política de bloques militares, el expansionismo atlantista (OTAN) hasta las fronteras rusas, el incumplimiento de los acuerdos con Rusia y el seguidismo europeo del belicismo estadounidense. Esta guerra se hubiera podido evitar si Europa hubiera tenido una política de seguridad propia, autónoma de EEUU.

Por todo ello, hacemos un llamamiento a la población para que se movilice contra la guerra y le animamos a participar en la protesta que hemos convocado para el sábado 26 a las 12:30 h. en la Recovera.

¡Malditas sean las guerras y los tiranos que las hacen!

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